








Testimonios
El Ministerio Centro De Adoración La Multiplicación me ha mostrado como caminar siguiendo los caminos de Dios, se siente la presencia de Dios, nos conecta con el Espíritu Santo de una forma genuina.
El ministerio en la iglesia ha sido un antes y un después en mi vida. A través de cada enseñanza, cada momento de oración y cada persona que Dios ha puesto en mi camino, he podido experimentar una transformación real en mi corazón.
No ha sido un proceso fácil, pero sí lleno de propósito. Hoy camino con más fe, con más paz y con la certeza de que Dios está en control de mí cada día. Mi vida ya no es la misma, y todo ha sido gracias a su amor y a este lugar que se ha convertido en mi hogar espiritual.
No ha sido un proceso fácil, pero sí lleno de propósito. Hoy camino con más fe, con más paz y con la certeza de que Dios está en control de mí cada día. Mi vida ya no es la misma, y todo ha sido gracias a su amor y a este lugar que se ha convertido en mi hogar espiritual.
La Iglesia C.A.M. ha sido un lugar de refugio y de crecimiento espiritual y ministerial, donde mi familia ha visto el respaldo de Dios en nuestras vidas y en nuestro matrimonio. La llamaría casa de Dios y puerta del cielo.
Dios les bendiga. Quiero compartir lo que significa para mí estar en la casa del Señor, en el Centro de Adoración La Multiplicación. Este es un lugar donde realmente experimento la presencia de Dios, la llenura del Espíritu Santo y su gloria en cada momento de alabanza y adoración. Aquí me siento en familia. Agradezco a Dios por permitirme ser parte de este lugar, por todo lo que ha hecho y por lo que continúa haciendo en mi vida.
Cuando llegué a los pies de Cristo en la Iglesia La Multiplicación, llegué con el corazón lleno de dudas. Pensaba que ya era tarde para cambiar ciertas áreas de mi vida; sin embargo, Dios me mostró que su amor es como el de un artesano.
Hace aproximadamente dos años que llegué a esta congregación, y ha sido una experiencia maravillosa. Mi vida cambió completamente gracias a nuestro Padre celestial y a las personas maravillosas con quienes comparto la Palabra de Dios. Aquí se siente la presencia del Espíritu Santo.
En C.A.M. he aprendido que no se trata de religión, sino de una relación genuina con Dios. Desde la primera vez que la visité, lo sentí: Dios está aquí.
En C.A.M. he podido ver el cumplimiento de las promesas del Señor en mi vida. La unción del pastor respalda y edifica a toda la congregación.